El día que mamá perdió la paciencia

por patricia el 23/09/2011

el dia que mama

ISBN: 9788467539745

Autor: Belén Gopegui

6 a 8 años 8 a 12 años

Mi valoración

3/10

Otros lectores

---/10

Este libro, escrito por Belén Gopegui, pertence a la serie azul de El Barco de Vapor. Ésta fue una de las razones por las que lo compré. Pero la principal fue que me gustó mucho el nombre, me sentí muy identificada. Porque, ¿qué madre no ha perdido la paciencia en algún momento?

La historia empieza cuando la mamá de Mariú pierde la paciencia, y Mariú decide buscarla porque se le da muy bien encontrar cosas. Pero le entra una duda, ¿cómo se busca algo que no se ve? Anda un poco perdida, no sabe como buscarla ni por donde empezar, hasta que aparece Lía del cristal de la ventana de su habitación, para ayudarle. Y a partir de ahí entran en un mundo fantasioso en búsqueda de la paciencia.

He de decir que a mi hija con 6 años (casi 7 ) le ha gustado. A mi personalmente no tanto. El tema me parece una muy bueno, y podría ser una historia muy divertida y educativa al mismo tiempo, pero no me ha gustado como se ha ido desarrollando la historia.

La razón principal por la que no me ha gustado el libro es porque a lo largo de sus páginas va contando una aventura que yo clasifico fantástica (que me parece tan buena temática como otra cualquiera), pero me ha dado la sensación de que se van enlazando diferentes situaciones unas con otras sin ningún tipo de conexión entre ellas, o con una  conexión casi inexistente. En este sentido, es cómo si al libro le faltase contenido, como si en algunas cosas se quedase a medias. Y por  otro lado, en las conversaciones que tienen Mariú y Lía, salen historias que no vienen mucho a cuento y que se quedan sin desarrollar. En conclusión,  creo que se podría haber estructurado y contado la misma historia de otra manera.

A su favor diré, aparte de lo ya dicho que a mi hija le ha gustado, que el enfoque como cuento fantástico me ha gustado, también tiene dos cosas educativas para los niños; explica muy bien la diferencia entre tener una rabieta y perder la paciencia; y enseña a los pequeños que no es bueno estar obsesionado con una sola cosa (las princesas o el fútbol) hasta el punto de cansar a los demás (y en especial a los padres).

Mi puntación; un 3 sobre 10.